En plena carrera hacia el 15 de marzo, cuando muchos esperaban discursos previsibles y promesas recicladas, Xavi Vilajoana decidió agitar el tablero. Y lo hizo poniendo un nombre que nadie se atrevía a pronunciar tan abiertamente: Harry Kane. No fue una insinuación ni un guiño ambiguo. Fue directo. Y cuando le preguntaron si había contactos reales, no esquivó la cuestión. Sí, los hay.
El precandidato presentó su proyecto deportivo acompañado de Jordi Codina y quiso dejar claro desde el primer minuto que su propuesta no es solo un eslogan electoral. El eje es La Masia, pero no como recurso romántico ni como solución de emergencia cuando no hay dinero. “Es la primera vía”, vino a decir. Para Vilajoana, el error no es confiar en la cantera, sino improvisar con ella. Defiende que el talento está dentro y que el club debe dejar de fichar seis o siete jugadores para el filial como parche de planificación. Según su visión, el 90% de los jóvenes de la cantera tienen potencial real para llegar al primer equipo si el modelo funciona como debe.
Su idea pasa por reformar la estructura desde dentro. Propone la figura de un coordinador del Barça Atlètic, alguien con pasado azulgrana que actúe como puente real con el primer equipo, y también la de un responsable técnico global de La Masia, encargado de garantizar que el modelo de juego se respeta y se transmite correctamente a entrenadores y jugadores. Más método, menos improvisación. Más identidad, menos parches.

Pero el momento que lo cambió todo llegó cuando el debate giró hacia el mercado. Vilajoana no rehuyó el foco. Explicó que el proyecto debe empezar a trabajar “pensando en el 16 de marzo y en el 1 de julio”, dejando claro que la planificación no puede esperar al resultado electoral. Y entonces volvió a aparecer el nombre que incendió las redes: Harry Kane.
No lo planteó como un capricho. Lo describió como el perfil ideal: goleador, asociativo, capaz de moverse en espacios reducidos y con impacto inmediato. Un delantero que no solo marque diferencias en el área, sino que entienda el juego del Barça. Kane, actualmente en el Bayern y con contrato hasta 2027, representa experiencia, liderazgo y rendimiento inmediato. Y aquí llegó la frase que disparó todas las alarmas: “Hemos comenzado los contactos”.
Matizó que él personalmente no ha llamado al jugador, pero sí personas que formarían parte de su proyecto han iniciado movimientos. No solo con Kane, sino con otros perfiles. Pero eligió al inglés como ejemplo porque, según él, encaja como anillo al dedo en la idea que tiene para el equipo. No se trata de una medalla personal, insistió, sino de pensar en lo mejor para el club.

El mensaje es potente. Mientras otros centran el discurso en la continuidad o en la crítica institucional, Vilajoana lanza una señal clara: si gana, no habrá parálisis. Habrá movimientos. Y movimientos de impacto.
También habló de Julián Álvarez, otro nombre que flota en el entorno azulgrana. Reconoció su calidad y su posible encaje, pero fue más prudente. Considera que una operación de 70 millones requiere una revisión exhaustiva de las cuentas y que ahora mismo no tomaría decisiones económicas de esa magnitud sin analizar al detalle la situación real del club. Transparencia antes que titulares, vino a decir.
En paralelo, dejó abierta una puerta que hace solo una semana parecía cerrada. La posible candidatura unitaria con Víctor Font y Marc Ciria ya no está descartada de forma tajante. “Todo es posible”, aseguró. Se sentaría a hablar con cualquiera si es por el bien del Barça. Incluso con Laporta. Sin obsesiones personales ni vetos públicos. Eso sí, advirtió que unirse por unirse no tiene sentido si no hay afinidades reales.

El mensaje final que sobrevuela su intervención es claro: modelo propio, cantera como base y un fichaje estrella que marque diferencias desde el primer día. Una mezcla de identidad y ambición que busca seducir a un socio cansado de guerras internas y promesas abstractas.
Ahora la pregunta que empieza a recorrer el entorno culé es inevitable: ¿es solo estrategia electoral o hay algo más avanzado de lo que parece? Porque cuando alguien confirma contactos con uno de los delanteros más determinantes de Europa en plena campaña, ya no estamos ante una simple declaración de intenciones. Estamos ante un movimiento calculado que puede alterar la conversación y, quizá, el resultado.
Vilajoana ha decidido jugar fuerte. Y cuando en unas elecciones del Barça se pronuncia el nombre de Harry Kane, el ruido ya no se puede apagar.




