El futbolista neerlandés, actualmente en el Liverpool, reúne todas las condiciones que Hansi Flick busca en un mediocampista moderno. A sus 23 años, combina potencia física, técnica depurada y una notable capacidad para romper líneas. En el Barça lo consideran un perfil ideal para rejuvenecer la medular y recuperar el dominio del juego interior.
Según fuentes próximas al club, la entidad catalana prepara una oferta cercana a los 50 millones de euros para intentar su fichaje. El movimiento se enmarca en la estrategia de reconstrucción deportiva que Laporta quiere ejecutar en 2026, aprovechando el regreso del equipo al Camp Nou y la recuperación económica.
Gravenberch, un viejo conocido de Flick
El interés del Barça por Gravenberch no es casual. Hansi Flick conoce perfectamente al jugador desde su etapa en la Bundesliga, cuando el neerlandés militaba en el Bayern de Múnich. El técnico alemán siempre valoró su capacidad para adaptarse a distintos sistemas y su inteligencia táctica en la presión.
En su actual etapa en el Liverpool, Gravenberch ha crecido bajo el mando de Arne Slot, consolidándose como pieza clave en el centro del campo inglés. Sin embargo, el Barça confía en que su deseo de asumir un rol más protagonista pueda ser determinante. En los despachos azulgranas creen que el jugador vería con buenos ojos un regreso al fútbol continental.
El gran obstáculo será convencer al Liverpool. El conjunto ‘red’ no planea venderlo fácilmente, pero la oferta económica y la posibilidad de liderar un proyecto histórico podrían pesar en la decisión.
El Barça necesita potencia y control en la medular
El diagnóstico en el cuerpo técnico es claro: el Barça necesita reforzar la medular con un perfil de recorrido y presencia física. Los problemas de continuidad de Pedri y De Jong han obligado a Flick a experimentar con distintas fórmulas sin encontrar estabilidad. En ese contexto, Gravenberch aparece como el complemento ideal.
Su juego mixto le permite actuar tanto de pivote como de interior con llegada al área. Además, posee una zancada poderosa y un primer toque elegante que encaja con el ADN del Barça. Los informes internos destacan su madurez pese a su juventud y su capacidad para influir en ambos costados del campo.
El fichaje también supondría un golpe de efecto simbólico: demostrar que el Barça vuelve a competir por jugadores de élite en el mercado europeo.
Una operación ambiciosa para el verano de 2026
El plan de Laporta y Deco pasa por abordar la operación en verano, cuando el club pueda aplicar la regla 1:1 tras normalizar sus cuentas. El presupuesto estimado para la medular ronda los 50 millones, cifra que permitiría afrontar la negociación sin comprometer otras áreas.
En paralelo, el Barça seguirá buscando ingresos mediante ventas o cesiones para mantener su margen financiero. En caso de que el Liverpool se mantenga firme, el club contempla incluir variables o fórmulas creativas que faciliten el traspaso.
El interés en Ryan Gravenberch simboliza una apuesta por juventud, proyección y solvencia técnica. Si la operación se concreta, el neerlandés podría convertirse en la piedra angular del nuevo centro del campo azulgrana. El Barça, por fin, empieza a mirar al futuro con la ambición de los grandes.