La operación parecía una oportunidad de mercado atractiva cuando se cerró el pasado verano. Rashford aterrizó en Barcelona con el cartel de estrella internacional y el respaldo del propio Joan Laporta. Sin embargo, el paso de las jornadas ha dejado un sabor agridulce: su calidad es indiscutible, pero su adaptación al sistema de Hansi Flick sigue sin ser completa.
En la dirección deportiva se ha optado por aplicar prudencia. No se activará la cláusula de compra hasta final de temporada. Y esa decisión, según confirman fuentes del club, ya ha sido comunicada al propio jugador.
Rendimiento irregular y dudas internas
Rashford ha dejado destellos del futbolista que fue en sus mejores días en Inglaterra. Su velocidad, potencia y uno contra uno son un recurso valioso cuando el equipo busca romper defensas cerradas. Pero esos chispazos no siempre se traducen en regularidad, y ahí empieza la preocupación del cuerpo técnico.
El inglés es capaz de decidir partidos, pero también de pasar desapercibido durante largos tramos. Flick exige intensidad, sacrificio y continuidad, y considera que Rashford aún no ha alcanzado ese nivel competitivo. “Cuando está conectado, marca diferencias. Pero cuando se desconecta, el equipo lo nota demasiado”, reconocen desde el vestuario.
A nivel estadístico, sus números no son malos: goles, asistencias y minutos de impacto. Pero el Barça no mide solo estadísticas. Lo que realmente preocupa es su integración en el juego colectivo y su esfuerzo sin balón.
El factor Flick y la decisión final
Hansi Flick mantiene su apuesta por un modelo coral basado en presión alta, transiciones rápidas y compromiso defensivo. Rashford, acostumbrado a un estilo más vertical, aún lucha por adaptarse a esas exigencias. Su talento natural no se discute, pero la falta de continuidad ha abierto un debate interno sobre su futuro inmediato.
En los despachos, la consigna es clara: no se tomará ninguna decisión precipitada. El club esperará hasta junio para evaluar su evolución completa antes de activar cualquier cláusula. Si demuestra compromiso y constancia, seguirá. Si no, la operación se descartará sin titubeos.
El cuerpo técnico, por su parte, valora positivamente su actitud en los entrenamientos, aunque detecta altibajos en concentración y ritmo competitivo. “Tiene todo para triunfar, pero necesita estabilidad mental y continuidad”, señalan fuentes cercanas al primer equipo.
El giro final: Rashford, en manos del Barça
Según ha informado S. Montero (El Nacional), Marcus Rashford ya ha sido informado oficialmente de que el club decidirá su futuro en junio. El Barça quiere analizar con frialdad todos los factores antes de gastar 30 millones en una compra definitiva.
El delantero inglés es consciente de que las próximas semanas serán decisivas. De su rendimiento dependerá si continúa en el proyecto o regresa a Old Trafford. Laporta no quiere errores costosos, y Deco insiste en que la economía no permite improvisaciones.
El mensaje, en resumen, es contundente: el Barça no se casa con nadie. Si Rashford da el paso adelante que esperan Flick y la directiva, se quedará. Si no, su aventura en el Camp Nou acabará antes de lo previsto.