El futuro de Andreas Christensen empieza a complicarse en el Camp Nou a medida que se acerca el final de temporada. El central danés es uno de los pocos jugadores del Barça que termina contrato en junio y, por ahora, no existe ningún movimiento para ampliarlo. Esta situación ha despertado el interés inmediato de Arabia Saudí, que pretende aprovechar la falta de avances.
El Al Nassr ha vuelto a escena para intentar cerrar un fichaje que ya perseguía desde el pasado verano. El club saudí quiere reunir de nuevo al defensor con Íñigo Martínez, con quien mantiene una excelente relación. Sus responsables deportivos han reactivado contactos y preparan un plan para convencer al jugador de iniciar una nueva etapa.
Christensen, por su parte, mantiene la intención de cumplir su contrato con el Barça hasta el último día. Siempre ha mostrado compromiso absoluto con el club y ha repetido en varias ocasiones que firmó por cuatro años para cumplirlos. Aun así, su situación contractual lo coloca en un escaparate muy atractivo para ligas con capacidad financiera.

Un escenario que viene de lejos y que se reactiva con fuerza
Durante el verano pasado, el Al Nassr ya intentó ficharlo con una oferta cercana a los quince millones. El Barça, al quedarle un año de contrato, estaba abierto a negociar una salida para ingresar una cantidad razonable. Sin embargo, el propio Christensen cerró la puerta y decidió seguir vistiendo de blaugrana.
El danés siempre ha mantenido un perfil claro: finalizar su etapa en Barcelona y marcharse libre en junio. Ese plan se mantiene intacto, lo que permite a clubes interesados preparar ofertas sin obligación de negociación. Arabia Saudí quiere adelantarse para tener un acuerdo apalabrado antes de que exploten otras opciones europeas.
Su entorno reconoce que escuchará al Barça en primer lugar, pero avisa que el margen temporal es limitado. Si no llega una oferta formal de renovación, las conversaciones con otros clubes comenzarán en enero. La prudencia del Barça, marcada en parte por sus problemas físicos recientes, deja al jugador en un limbo contractual.
El Barça duda por sus lesiones, pero valora su importancia táctica
En el club existe un respeto absoluto por Christensen, cuya jerarquía defensiva ha sido fundamental en varias etapas. Hansi Flick aprecia especialmente su polivalencia, su salida limpia de balón y su capacidad para ocupar varios roles defensivos. Técnicamente, es un jugador muy valorado en el cuerpo técnico.
Sin embargo, su historial reciente de molestias musculares ha generado dudas sobre una posible renovación. El Barça quiere evitar decisiones precipitadas, especialmente en una plantilla que necesita estabilidad económica. Esa mezcla de prudencia y necesidad de equilibrio salarial explica la falta de conversaciones formales.
La dirección deportiva reconoce que su continuidad sería positiva, pero también entiende que su salida liberaría masa salarial. En un contexto condicionado por el fair play financiero, cada renovación debe analizarse con detalle. Esa balanza, compleja e inestable, coloca al danés en un punto crítico de la planificación.
Arabia aprieta mientras Christensen medita su futuro inmediato
Christensen ha dejado claro que no piensa marcharse en enero bajo ningún concepto. Su objetivo es completar la temporada en Barcelona y terminar su etapa con profesionalidad. A partir de ahí, evaluará las propuestas recibidas con la intención prioritaria de continuar en Europa.
No obstante, por primera vez en su carrera, no descarta seriamente la posibilidad de ir a Arabia Saudí. El proyecto deportivo del Al Nassr, su capacidad económica y la presencia de Íñigo Martínez podrían influir en su decisión. Además, llegar libre en junio le otorgaría un contrato especialmente beneficioso en cualquier destino.
Mientras tanto, el Barça observa la situación con una mezcla de resignación y respeto hacia la voluntad del jugador. Todo apunta a que el danés saldrá libre en verano salvo giro inesperado en las próximas semanas. Y Arabia Saudí, viendo el contexto, ha decidido acelerar su ofensiva para cerrar un acuerdo cuanto antes.




