El FC Barcelona vuelve a mirar a la Premier League en busca de soluciones inmediatas y fiables para una defensa que sigue generando más preguntas que certezas. En los despachos del club asumen que, más allá de retoques puntuales, el equipo necesita un central contrastado, con experiencia al máximo nivel y capacidad para rendir desde el primer día. En ese contexto, una oportunidad concreta ha ganado fuerza en las últimas semanas y ha activado movimientos discretos pero firmes por parte de la dirección deportiva.
El nombre que aparece subrayado en la agenda azulgrana es el de Marcos Senesi, actual futbolista del Bournemouth, un perfil que encaja con sorprendente precisión en lo que el Barça considera una incorporación estratégica. No se trata de una apuesta a largo plazo ni de un proyecto por pulir, sino de un defensa hecho, curtido en una de las ligas más exigentes del mundo y con un contexto contractual que invita a pensar en una operación realista.
La situación de Senesi es tan clara como delicada para su club. El central argentino finaliza contrato el próximo verano y, pese a los intentos del Bournemouth, ha rechazado todas las propuestas de renovación. No hay ultimátums ni gestos públicos, pero en Inglaterra se asume que el jugador busca un salto competitivo en su carrera. A sus 27 años, se siente preparado para asumir un reto mayor y competir por títulos, algo que difícilmente puede garantizarle su actual equipo.

El Bournemouth, consciente de la coyuntura, ha optado por una postura firme. No quiere desprenderse de uno de sus pilares defensivos en pleno curso de la temporada, incluso a riesgo de perderlo gratis dentro de unos meses. La prioridad es deportiva. El club considera que Senesi es clave para sus objetivos y solo abriría la puerta a una salida si llega una oferta que ronde entre los 10 y 15 millones de euros, una cifra asumible para varios grandes europeos, pero que no garantiza una negociación sencilla.
Ahí es donde entra el FC Barcelona. En el Camp Nou ven en Senesi una oportunidad de mercado difícil de ignorar. Su perfil gusta por varios motivos: es zurdo, tiene una buena salida de balón, domina el juego aéreo y ha demostrado personalidad en escenarios de máxima exigencia. Además, su experiencia en la Premier le ha obligado a mejorar en aspectos defensivos que en el Barça se consideran prioritarios, como la contundencia y la lectura de situaciones límite.
La dirección deportiva valora, sobre todo, que se trata de un fichaje de bajo riesgo deportivo. No es una incógnita ni una promesa, sino un jugador que ofrece garantías inmediatas. En un contexto económico aún condicionado, el Barça busca operaciones inteligentes, lejos de grandes desembolsos mediáticos, y el nombre de Senesi encaja en esa lógica. No es una apuesta de marketing, es una decisión funcional.

El interés no es exclusivo. La Juventus de Turín también sigue de cerca al central argentino y valora la posibilidad de adelantarse en enero para evitar una puja más abierta en verano. En Italia gusta su fiabilidad y su carácter competitivo, dos virtudes muy cotizadas en un club acostumbrado a construir sus éxitos desde la solidez defensiva. La presencia de otro grande europeo añade presión y acelera los tiempos.
El gran dilema para el Barça es el de siempre: pagar ahora o esperar. Hacer una inversión en enero permitiría asegurar el fichaje y reforzar una defensa que ha mostrado altibajos, pero también exige margen salarial y un encaje inmediato en la planificación. Esperar al verano abre la puerta a un fichaje a coste cero, aunque con el riesgo evidente de que aparezcan más competidores y el escenario se complique.
Desde el entorno del jugador se transmite calma. Senesi está centrado en rendir al máximo nivel y no forzará una salida precipitada. Sabe que su situación contractual juega a su favor y que el mercado se moverá. Mientras tanto, el Bournemouth estira la cuerda, confiando en que su central siga siendo decisivo hasta el final de la temporada.

En Barcelona, el movimiento se interpreta como algo más que un simple seguimiento. El club necesita reforzar su defensa y sabe que no puede fallar en este tipo de decisiones. Senesi representa una mezcla poco habitual de experiencia, fiabilidad y coste asumible, justo lo que exige el momento actual del proyecto. Enero marcará el pulso real de la operación, pero una cosa está clara: el Barça no está mirando al mercado por mirar. Está buscando soluciones, y esta puede ser una de las más serias que tiene sobre la mesa.




