La posible salida de Fermín López rumbo a la Premier League ha encendido las alarmas en el entorno blaugrana. El Chelsea ha puesto sobre la mesa una propuesta atractiva para el centrocampista de El Campillo, y en el Barça son conscientes de que la operación podría cerrarse antes del final del mercado. Sin embargo, lejos de precipitarse en la búsqueda de un sustituto en el mercado de fichajes, la dirección deportiva ha tomado una decisión clara: la apuesta será de cantera.
El nombre señalado es el de Pedro Fernández, más conocido en la Ciutat Esportiva como Dro. Con apenas 17 años, el mediapunta gallego se ha convertido en una de las grandes sorpresas de la pretemporada con el primer equipo. Bajo la mirada de Hansi Flick, ha dado un paso adelante inesperado y se ha colado en las quinielas para reforzar la medular en caso de que Fermín haga las maletas.
Un talento precoz que ha sorprendido a Flick
La irrupción de Dro no estaba en los planes de muchos. La temporada pasada le costó hacerse un hueco en el Juvenil A dirigido por Juliano Belletti, donde futbolistas como Jan Virgili, Diarra, Arnau Pradas o Juan Hernández parecían más asentados en la rotación. De hecho, Dro cerró el curso repartido entre el Juvenil A (19 partidos, 5 goles en 801 minutos) y el Juvenil B, donde sumó otros 2 tantos en 11 apariciones.
No llegó siquiera a debutar con el filial, un dato que refleja lo inesperado de su crecimiento. Mientras otros compañeros como los primos Toni y Guille Fernández lograban protagonismo en el Barça Atlètic, Dro seguía trabajando desde atrás, sin focos ni titulares. Esa discreción, sin embargo, se rompió de golpe este verano: Flick confió en él durante la gira del primer equipo, le dio minutos en escenarios de máxima exigencia y el joven respondió con personalidad.
Un tanto que cambió la percepción
Uno de los momentos clave de la pretemporada fue su entrada en un amistoso de peso, cuando sustituyó a Marcus Rashford en los últimos compases. En esa breve aparición, Dro firmó un gol que no solo levantó a los aficionados, sino que también reforzó la confianza del técnico alemán. Según destaca Mundo Deportivo, esa actuación fue interpretada en el club como un signo inequívoco de que el gallego está preparado para dar un salto mayor.
“Ha convencido al cuerpo técnico de Flick y desde las oficinas del Barça se ve a Dro con la madurez suficiente para asumir un rol si finalmente Fermín sale al Chelsea”, subraya MD.
Una decisión estratégica
El club, consciente de su delicada situación económica, prefiere apostar por la cantera antes que lanzarse al mercado. La marcha de Fermín, de confirmarse, abriría un hueco en la rotación del centro del campo, pero en lugar de buscar un fichaje que incremente la masa salarial, la dirección técnica prefiere mirar hacia la Masia. Y en ese escenario, Dro es el elegido.
Este movimiento encaja con la filosofía que el Barça quiere recuperar: dar oportunidades a jóvenes con talento, incluso si su camino hasta el primer equipo no ha sido lineal. La historia de Dro es un ejemplo claro de que no siempre los que parecen ir por delante en las categorías inferiores son los que acaban triunfando.
Un espejo para la cantera
Más allá de lo inmediato, la irrupción de Dro envía un mensaje poderoso a toda la cantera: la puerta del primer equipo sigue abierta para aquellos que demuestren calidad, trabajo y capacidad de adaptación. En etapas formativas, los favoritismos iniciales pueden diluirse, y talentos que parecían en segundo plano tienen la oportunidad de sorprender.
En este caso, la apuesta no solo responde a la necesidad de cubrir un posible vacío, sino también a una convicción de club: el Barça cree que el gallego tiene la proyección suficiente para consolidarse en el futuro.
Conclusión
Si Fermín López acaba firmando por el Chelsea, el Barça no acudirá al mercado. La respuesta está en casa, en un chico de 17 años llamado Pedro Fernández “Dro”, que con carácter, talento y goles ha sabido ganarse un lugar inesperado. Tal y como apunta Mundo Deportivo, “Dro ha convencido al cuerpo técnico y al club, y está preparado para dar un salto en caso de que Fermín se marche”.
El relevo está listo. Y, como tantas veces en la historia del Barça, el futuro vuelve a escribirse en clave de cantera.