El Barça no cerró de la mejor manera la competición antes del primer parón de selecciones. El empate en Vallecas dejó dudas en el equipo de Hansi Flick y, según recordó Sport, el técnico alemán pidió a sus jugadores una reflexión interna durante estos días separados. Quería asegurarse de que la actitud no decayera respecto al curso pasado y de que nadie se acomodara.
Flick es consciente de que estos toques de atención son más efectivos ahora, en pleno arranque, que cuando los problemas ya han echado raíces. No en vano, tras el duelo en Mallorca ya había levantado la voz ante los medios, dejando claro que no le convenció la reacción de los suyos pese a jugar con superioridad numérica.

1. Viajes largos y desgaste de Raphinha y Araujo
El parón siempre trae consigo el riesgo de lesiones y sobrecargas. En este caso, dos de los que más preocupan al técnico son Raphinha y Ronald Araujo, habituales en viajes transoceánicos y con un calendario exigente.
El extremo brasileño fue titular en el estreno de Ancelotti ante Chile y apunta a suplente frente a Bolivia en La Paz, un escenario extremo por la altura (4.100 metros) y el mal estado del césped. Mientras tanto, Araujo, sancionado en el triunfo contra Perú, apunta a ser titular en Chile. Ambos regresarán a Barcelona cargados de minutos, kilómetros y fatiga, con apenas dos entrenamientos antes de medirse al Valencia.
2. La situación de Frenkie de Jong
Otra de las grandes preocupaciones es el estado físico de Frenkie de Jong. El neerlandés, pieza capital en el esquema de Flick, volvió tocado del partido ante Polonia. Tras las pruebas realizadas en la Ciutat Esportiva, el club confirmó una “lesión pequeña” y, según Sport, no se asumirá ningún riesgo con él, más aún con el estreno en Champions a la vuelta de la esquina.

3. La sobrecarga general y las molestias de otros jugadores
Más allá de los casos puntuales, Flick observa con inquietud el desgaste físico de su plantilla. Koundé, Rashford y otros internacionales aún deben disputar compromisos, mientras que Gavi sigue arrastrando molestias que, de momento, no han derivado en operación. También preocupa Balde, otro de los jóvenes que ha notado el peso de un calendario cada vez más exigente.
En definitiva, el parón le ha servido al Barça para oxigenar la mente tras el tropiezo en Vallecas, pero para Flick también ha significado días de cierta angustia. El alemán sabe que el calendario no da tregua y que la salud física de sus hombres será determinante para sostener el pulso competitivo en Liga y Champions.




